Ese amanecer de sangre, de nubes desgarradas y puñales encendidos, perdimos la inocencia y el orgullo.
En ese atardecer de pañuelos blancos en los puños, de golpes y crímenes arteros, dejamos la dignidad a lo largo y a lo ancho de nuestras tres culturas.
Tarde fue para gritar, para escapar, para vivir y revivir.
Mañana de lodo y zapatos anónimos, testigos visuales y sonoros del crimen de los poderosos.
Noche eterna en la conciencia y en los anales de la historia. Oscuridad que diariamente nos alcanza la crónica muda, sorda, insolente, oficialmente escrita y pronunciada.
68 en México, una mancha roja en el pecho de una ilusa paloma blanca que, desde entonces, yace acribillada entre las manos de quienes dejamos avanzar la desmemoria.
domingo, 2 de octubre de 2011
miércoles, 31 de agosto de 2011
Cerrando un ciclo
Con el cierre de temporada en Café 22 en la ciudad de México, llegaron a mí varias reflexiones y sensaciones que mis dedos sobre el teclado tal vez no alcancen a describir.
La amistad, primeramente, como valor absoluto constante e imprescindible. Mi gratitud ingente para mi compañera, amiga, colega Sylvia Mejía, a quienes con honestidad se involucraron en este proyecto.
La pasión, como motor único de nuestras fortalezas y bálsamo de las debilidades.
El compromiso con lo que amamos, porque es la fuente de la verdadera comunicación a través de nuestras tareas cotidianas.
El amor fugáz o permanente de quien se dispone a recibir lo que tus capacidades pretenden regalar.
La convicción de que no voy por el camino equivocado y que a pesar de las caídas, merece la pena levantarme siempre.
Por esto y mucho más, continuaré en compañía de los imprescindibles para seguir recorriendo el camino.
Gracias por todo y volverá DE MIS HUMEDADES VENGO a algún otro espacio, para seguir explorando emociones.
La amistad, primeramente, como valor absoluto constante e imprescindible. Mi gratitud ingente para mi compañera, amiga, colega Sylvia Mejía, a quienes con honestidad se involucraron en este proyecto.
La pasión, como motor único de nuestras fortalezas y bálsamo de las debilidades.
El compromiso con lo que amamos, porque es la fuente de la verdadera comunicación a través de nuestras tareas cotidianas.
El amor fugáz o permanente de quien se dispone a recibir lo que tus capacidades pretenden regalar.
La convicción de que no voy por el camino equivocado y que a pesar de las caídas, merece la pena levantarme siempre.
Por esto y mucho más, continuaré en compañía de los imprescindibles para seguir recorriendo el camino.
Gracias por todo y volverá DE MIS HUMEDADES VENGO a algún otro espacio, para seguir explorando emociones.
domingo, 17 de julio de 2011
INICIO TEMPORADA
No te pierdas la posibilidad de explorar a través de la palabra poética, la música y la imágen, las sensaciones que forman parte de nuestra vida.
Desde el 26 de julio, los martes a las 8:30 te esperamos en
Café 22 Te va a gustar...
viernes, 8 de julio de 2011
Otrora sabía
Con y para Lydia Cacho
La humedad se cuela por las paredes
y camino en círculos viciosos.
Ayer aprendí a avanzar sin dimitir
en línea recta y lo olvidé.
y camino en círculos viciosos.
Ayer aprendí a avanzar sin dimitir
en línea recta y lo olvidé.
Sangre pegajosa sube por mis suelas,
mis zapatos se enmohecen
y hago surco al rededor del perdón
-sin querer conocerlo-
como duplicando, replicando,
reclamando a corazón abierto.
Y sin embargo, aquí hay lugar para dos,
para mi, para aquel, para nosotros
en las entretelas del miedo,
el arrullo del relámpago
y el fuego cruzado.
Para todas las manos y las tuyas,
para todas las voces
Para todas las manos y las tuyas,
para todas las voces
en tu voz.
lunes, 4 de julio de 2011
LA CIUDAD ES UN HOMBRE
Pero si me prestas tu color
dejo de ocupar mis noches
dejo de ocupar mis noches
en necedades
para dedicar mis lunas
a abrazar tu pecho monumental
a conocerte poco a poco
como se aprende a saborear tu historia.
A recorrer tus piernas misteriosas
en busca del tesoro
a obligarte a que me veas de frente
y me desnudes sabiamente por la fuerza.
A tomar tus manos amplias y vigorosas
y besar cada uno de los motivos
que me has contado.
A poner en mi boca tu razón más poderosa
a enredar mi cabello en tu pasado
y hacerte girar
hasta que no haya más remedio
que abrir mi cuerpo en dos,
para tenerte dentro y aceptarte
como el único amor de verdad
para compartir mi cama,
el aire, el espacio y el pensamiento.
viernes, 1 de julio de 2011
Próxima temporada "De mis humedades vengo"
martes, 28 de junio de 2011
Tu lugar común
Platícame tu sueño, convéncete de él
y mírame a los ojos
hasta el infinito, hasta después.
No me desamparares
en este desierto de palabras,
sabes bien que saldré a buscarte
(dentro de mí)
hasta llegar a ser tu lugar común:
puesta de sol, magia ancestral,
mujer de luna, origen del tiempo,
anciana libertad o lienzos en azul.
Cuéntame tu sueño antes que muera otra vez
y confía en estas manos,
que desesperan por volverte a ver.
viernes, 24 de junio de 2011
XV Encuentro Internacional de Poetas
Roberto Reséndiz Carmona
Los poetas reunidos en fraternidad honrando a la palabra.
domingo, 19 de junio de 2011
LA PALABRA
Tener la palabra es una responsabilidad ingente. La palabra según alguna descripción es “cada uno de los segmentos limitados por pausas o espacios en la cadena hablada o escrita, que puede aparecer en otras posiciones, y que está dotado de una función”.
Sólo el ser humano tiene la facultad de usar la palabra. (Según el propio ser humano). Es decir, usar, tener y cumplir la palabra, no es cualquier cosa.
Pero fuera de palabrerías, tengo pensado que la palabra debería cumplir con una tarea primordial: transformar, no únicamente comunicar sino hacer coincidir el significado de su contenido con la posibilidad de identificarlo y convertirlo en acción. Para que la palabra tenga voz, desate nudos, explique lo incomprensible, cuestione lo inconcebible. Alguien dijo que el valor de las palabras no radica en lo que encierran, sino en lo que liberan.
La poesía, género literario de amplísimos alcances, tiene el deber de hacerlo y además con belleza, ritmo, estética y por supuesto, con compromiso. Compromiso con la realidad, con la cotidianidad de quien lee, escucha y observa. Con quien no sabe leer, con quien sabiendo no tiene interés ni estímulos para hacerlo. Con el polvo, la mugre, la indiferencia del poder, con el hambre, con la sangre inútilmente derramada, con el grito de impotencia, con la muerte, con la vida. Para que la palabra tenga voz y se convierta en lenguaje.
Hoy, un poeta junto con miles, cientos de miles de personas, recorre nuestro país, sin permiso, para reconciliarnos con la dignidad y ofreciendo consuelo.
Hoy, un poeta junto con miles, cientos de miles de personas, recorre nuestro país, sin permiso, para reconciliarnos con la dignidad y ofreciendo consuelo.
De ahí, que para mí el abordar esta disciplina literaria, se ha convertido en otro instrumento escénico, con colores, texturas, imágenes, sabores, sensaciones y entonaciones distintas. Lo cual no es ninguna novedad. Lo es en cuanto a que es mi sentir lo que se expone. Usar la palabra con congruencia, sin falsos regodeos en la estética de moda o la corriente literaria en boga, es la parte que tomo de este universo y que acojo con respeto. Lo peor que pudiera sucederme, sería no tenerla.
Si el poeta quiere ser escuchado, que diga lo que a la gente le importa.
Si el poeta quiere ser de vanguardia, que hable de lo que hoy sucede.
Si el poeta quiere ser leído, que salga a la calle con su palabra.
Si el poeta quiere ser humano, que camine junto a nosotros.
miércoles, 15 de junio de 2011
Paciencia
Qué buena la lluvia que limpia
lo que la desesperanza no puede.
Adecuado el tiempo
que disipa la incertidumbre.
Magnánimo el calor que el lodo seca.
Afortunados empeños
de quienes superan la duda
y esperan que la lluvia vuelva.
lo que la desesperanza no puede.
Adecuado el tiempo
que disipa la incertidumbre.
Magnánimo el calor que el lodo seca.
Afortunados empeños
de quienes superan la duda
y esperan que la lluvia vuelva.
De mis humedades vengo * Pag. 42
Una vez —un día— dijeron que el llanto
es cosa de mujeres. Y creí.
Pude ver incontables lágrimas en ojos
de mujeres que consumían su rabia
disfrazada de tortilla. Subiendo cansadas
los cerros de mentiras,
pariendo con dolor y muriéndose
a escondidas.
Indudablemente, esto era cosa de mujeres.
Una tarde vi pasar frente a mí
otra razón:
era la mugre de la indiferencia, la
impotencia de la verdad perdida.
Un hombre cargaba un cuerpo salino
de tantas lágrimas, pesado de tanta
muerte, vivo a pesar de mantenerse oculto.
Es también el llanto, cosa de hombres.
Hoy que es de noche, siento
esos llantos inundar las calles.
Lloro, parece que la sangre
se ha tornado incolora.
Sé este llanto por los hombres y mujeres
que arrastramos el rencor
porque ya no cabe en el cuerpo
y gemimos cada cinco minutos
con el estómago vacío
porque somos
negados (burlados) mentidos.
A veces, de madrugada, despierto
anegada en llanto, porque sé vamos a morir
sin ojos, con huesos rotos y un grito
doloroso, ahogado en la garganta.
*
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